Investigadores de la Universidad Rovira i Virgili (URV), en España, recién crearon un dispositivo portátil que permite dar seguimiento al cáncer de forma rápida, económica, eficaz y poco agresiva. El aparato cuantifica las células tumorales —una por una y en tiempo real— presentes en una muestra de sangre. La herramienta es altamente eficiente al fungir como un instrumento médico que mejora la eficiencia del seguimiento, el tratamiento y el diagnóstico del cáncer, pues ahora podrá hacerse con tan solo adquirir una muestra de sangre.

El nuevo sistema fue probado con éxito en pacientes con cáncer de mama que sufrieron metástasis en distintos grados, aunque su uso puede ampliarse y aplicarse en el tratamiento de otros tumores, lo que se logra seleccionando varios anticuerpos durante el análisis de la muestra de sangre.

Los pacientes con cáncer —especialmente aquellos con metástasis— necesitan de un monitoreo continuo mientras dura el tratamiento, a fin de evaluar la evolución de la enfermedad. Hoy en día, este control se vale de técnicas de imagen y biopsias, consideradas invasivas y, a veces, poco viables. No obstante, el dispositivo es muy sensible y no es necesario recurrir a la cirugía o radiactividad. Por lo anterior, es un excelente método para el ámbito clínico, además de ser una gran herramienta para definir correctamente el estado de salud del paciente y, en consecuencia, mejorar su calidad de vida.

Otra ventaja es que identifica la enfermedad con antelación y hace un seguimiento de los tumores con resultados más efectivos y con menos toxicidad para el cuerpo de los afectados.

El dispositivo posee una patente otorgada a expertos del Departamento de Química Física e Inorgánica de la URV, liderados por el investigador ICREA Ramon Álvarez Puebla y por el catedrático de Física Aplicada Francisco Díaz, y del Departamento de Oncología Clínica del Hospital Universitario HM Torrelodones, con extensión internacional y, por el momento, se está negociando su transferencia y posible comercialización.

El innovador aparato integra dos sistemas en miniatura: uno de flujo y otro óptico. En el primero, las células de la muestra de sangre fluyen alineadas. Y en el segundo, constituido por dos fibras ópticas (un diodo láser y un fotodetector), se analizan las células y se contabilizan por separado las cancerígenas y las que no lo son. La proporción revela el estado de evolución de la enfermedad.

El trabajo que permitió este avance se publicó en la revista Scientific Reports.

 

Vía: Agencia ID