La hipertensión gestacional ocurre cuando se desarrolla presión arterial alta durante el embarazo. Cualquiera que sea el caso, la condición puede causar bajo peso en los recién nacidos o nacimiento prematuro.

Controlar la presión sanguínea durante esta etapa y llevar un correcto cuidado prenatal son importantes para la salud de la madre y la del bebé. Los tratamientos para la hipertensión arterial en mujeres embarazadas incluyen un control cuidadoso del bebé, cambios en el estilo de vida y algunos medicamentos.

Algunas mujeres con hipertensión durante el embarazo pueden desarrollar preeclampsia. Esto propicia un aumento repentino de la presión arterial después de la semana 20 de gestación. La preeclampsia implica un riesgo tanto para la vida de la madre como la del bebé y, hasta el momento, se desconoce la manera de prevenirla. La mayoría de las mujeres con preeclampsia son observadas por el médico regularmente para evitar o disminuir las complicaciones. Lo único que “cura” la preeclampsia es el nacimiento del bebé.

Ahora, un nuevo estudio halló que las mujeres que experimentan hipertensión gestacional enfrentan un mayor riesgo de enfermedad cardíaca e hipertensión más adelante en la vida.

Se ha demostrado que los trastornos hipertensivos durante el embarazo pueden predecir un riesgo posterior de enfermedad cardiovascular (ECV). Sin embargo, los estudios previos no habían profundizado en los embarazos subsecuentes y sus complicaciones, que fungen como posibles factores de confusión e intermediarios de esta asociación.

En la reciente investigación participaron 146,748 mujeres con un primer embarazo, a las cuales se les dio un seguimiento de aproximadamente cuatro años y medio. De ellas, 997 fueron diagnosticadas con enfermedad cardiovascular y 6,812 desarrollaron hipertensión. En comparación con las mujeres carentes de hipertensión durante el embarazo, aquellas con hipertensión gestacional tuvieron un riesgo 2.2 veces mayor de desarrollar enfermedades cardiovasculares y 5.6 veces más riesgo de desarrollar hipertensión después del embarazo. Los embarazos posteriores no parecieron influir en estas asociaciones.

Este estudio pone de relieve la necesidad de dar seguimiento a largo plazo a las mujeres con antecedentes de hipertensión durante el embarazo, a fin de brindar un manejo temprano de los factores de riesgo de enfermedad cardiovascular“, enfatizó Sonia Grandi, estudiante de doctorado en la Universidad McGill y autora principal del estudio.

Los resultados se publicaron en la revista Paediatric & Perinatal Epidemiology.

 

Vía: Wiley / Medline Plus