Para los millones de personas que viven con diabetes tipo 1, las inyecciones diarias de insulina son literalmente una cuestión de vida o muerte. Y aunque no existe cura, un equipo de investigación dirigido por expertos de la Universidad de Cornell, en Estados Unidos, ha desarrollado un dispositivo que podría revolucionar el manejo de la enfermedad.

En la diabetes tipo 1, el sistema inmunitario del cuerpo destruye los grupos de células pancreáticas productoras de insulina, denominadas islotes. El grupo científico, dirigido por el profesor asistente Minglin Ma, del Departamento de Ingeniería Biológica y Ambiental de Cornell, ha ideado un ingenioso método para implantar cientos de miles de islotes en un paciente. Estos están protegidos por un delgado recubrimiento de hidrogel y, lo que es más importante, las células recubiertas están unidas a un hilo de polímero y pueden retirarse o reemplazarse fácilmente cuando hayan dejado de ser útiles.

El trasplante de células isloteas productoras de insulina derivadas de células madre es una alternativa a la terapia con insulina, pero implica una administración de fármacos inmunosupresores a largo plazo. Un enfoque bien investigado para evitar la respuesta del sistema inmune es recubrir y proteger las células en pequeñas cápsulas de hidrogel, de cientos de micras de diámetro. Sin embargo, estas cápsulas no se pueden sacar fácilmente del cuerpo, ya que no están conectadas entre sí, y existen cientos de miles de ellas.

Además, la capacidad de eliminar el trasplante es clave debido a su potencial para formar tumores.

Cuando fallan o mueren, tienen que salir“, subrayó Ma. “No quieres poner algo en el cuerpo que no puedas sacar. Con nuestro método, eso no es un problema“.

Inspirándose en la forma en que el agua se asienta sobre una telaraña (a manera de cuentas), Ma y su equipo primero intentaron conectar las cápsulas que contenían células de islotes a través de una cuerda, pero se dieron cuenta de que sería mejor colocar uniformemente la capa de hidrogel alrededor de la cuerda, que en realidad es un hilo de polímero nanoporoso liberador de calcio ionizado.

Dicho hilo, que el grupo ha denominado TRAFFIC (Thread-Reinforced Alginate Fiber For Islets enCapsulation – Fibra de Alginato Reforzado con Hilo para enCapsulación de Islotes), se inspiró en una tela de araña pero, según Ma, es aún mejor porque el hidrogel cubre el hilo de manera uniforme.

No hay vacíos entre las cápsulas“, resaltó. “Con una seda de araña, todavía hay lagunas entre las cuentas de agua. En nuestro caso, las lagunas serían malas en términos de tejido cicatricial y similares“.

Esta terapia implicaría una cirugía laparoscópica mínimamente invasiva para implantar aproximadamente seis pies (1.8 metros) de hilo recubierto de hidrogel en la cavidad peritoneal del paciente.

TRAFFIC ha recibido protección de patente con la ayuda del gigante farmacéutico danés Novo Nordisk, que desarrolla insulina inyectable desde hace más de 90 años y fungió como colaborador en este trabajo.

 

Vía: Cornell Chronicle