Las mitocondrias son organelos celulares responsables de producir la energía necesaria para que las células funcionen. Las alteraciones en la dinámica mitocondrial podrían explicar la disfunción en dichos orgánulos, que a su vez está asociada con el desarrollo de diferentes enfermedades metabólicas (como la diabetes tipo 2) y otras patologías relacionadas con el envejecimiento, como las enfermedades cardiovasculares y neurodegenerativas. Esta fue la conclusión principal a la que llegó un estudio dirigido por el Instituto de Investigación Biomédica y el Centro de Investigación Biomédica en Red de Diabetes y Enfermedades Metabólicas Asociadas, en España.

El estudio, publicado en la revista Trends in Molecular Medicine, indica que la pérdida de función de estos organelos antes ya había sido vinculada con el desarrollo de diferentes tipos de enfermedades, siendo además considerada como una posible causa del envejecimiento por sí misma. Sin embargo, las causas subyacentes de esta disfunción mitocondrial no han podido comprenderse a plenitud.

Para los autores, la explicación de este fracaso podría hallarse en la dinámica mitocondrial. Ésta implica procesos clave para preservar la calidad de la mitocondria, que aseguran la función mitocondrial apropiada y participan en en la mitofagia (eliminación selectiva de mitocondrias dañadas).

De acuerdo con los resultados, las alteraciones en diferentes proteínas que regulan la dinámica mitocondrial están asociadas al envejecimiento y a enfermedades relacionadas con éste en diferentes organismos como levaduras, moscas, ratones y seres humanos. Los autores proponen que estas alteraciones ataquen en dos frentes: promoviendo defectos intrínsecos en la función mitocondrial que conducirían al daño mitocondrial; y evitando simultáneamente la eliminación de las mitocondrias dañadas.

Por lo tanto, las alteraciones en la dinámica mitocondrial pueden ser una de las principales causas de pérdida de calidad y función en las mitocondrias observadas en la diabetes tipo 2, el envejecimiento y sus enfermedades asociadas. Concretar investigaciones adicionales en este tema contribuiría a establecer la dinámica mitocondrial como un objetivo terapéutico prometedor para combatir estas enfermedades.

 

Vía: Agencia SINC