Un nuevo estudio arrojó luz sobre los mecanismos que subyacen a la progresión de las enfermedades priónicas e identificó un objetivo potencial para el tratamiento.

Las enfermedades priónicas son un grupo de trastornos neurológicos mortales que incluyen la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob y la encefalopatía espongiforme bovina (“enfermedad de las vacas locas”). Son causadas por la propagación de “priones”, que son formas alteradas de proteínas celulares normales. Estas moléculas anormales luego interactúan con las proteínas normales para promover un mal plegamiento de las mismas. Si bien entendemos que este proceso de conversión de proteína normal a anormal es lo que causa los síntomas de la enfermedad priónica (incluyendo demencia rápidamente progresiva, convulsiones y cambios de personalidad), el mecanismo exacto de daño a las conexiones neuronales en el cerebro y la médula espinal ha sido pobremente entendido.

Con base en lo anterior, investigadores de la Escuela de Medicina de la Universidad de Boston (BUSM), en Estados Unidos, utilizaron un método que describieron previamente para cultivar células nerviosas de la región del hipocampo del cerebro y luego exponerlas a priones, para ilustrar el daño a las conexiones de las células nerviosas que se observan en estas enfermedades. Luego agregaron varios compuestos químicos diferentes con efectos inhibidores conocidos sobre las respuestas celulares a estímulos estresantes, con el objetivo de identificar qué vías podían estar involucradas.

De esta forma hallaron, que la inhibición de p38 MAPKα (una enzima que típicamente responde al estrés, como la radiación ultravioleta y el choque térmico) previene lesiones a las conexiones nerviosas y promueve la recuperación del daño inicial. Las células del nervio hipocampal poseedoras de una mutación que impedía la función normal de p38 MAPKα también estaban protegidas, lo que parece confirmar el papel que desempeña la enzima en este proceso de enfermedad.

El doctor David. A. Harris, profesor y presidente del Departamento de Bioquímica de la Facultad de Medicina de la BUSM y autor correspondiente del estudio, ve estos hallazgos como un gran avance en el intento de comprender y tratar estas enfermedades. “Nuestros resultados otorgan nuevos conocimientos sobre la patogénesis de las enfermedades priónicas, descubren nuevos blancos farmacológicos para tratar estas enfermedades y nos permiten comparar las enfermedades priónicas con otros trastornos neurodegenerativos más comunes, como la enfermedad de Alzheimer“.

Los resultados se publicaron recientemente en la revista PLOS Pathogens.

 

Vía: EurekAlert! – American Association for the Advancement Of Science