Científicos de la Universidad de Guadalajara (UdeG) recién descubrieron que un carbohidrato presente en el agave, conocido como inulina, disminuye algunas de las complicaciones asociadas a la cirrosis hepática, una enfermedad que se manifiesta cuando se producen daños repetitivos de manera crónica en el hígado, los cuales perjudican su capacidad de regeneración celular y disminuyen el flujo sanguíneo hacia este, comprometiendo sus funciones en el organismo.

Los doctores Vidal Delgado Rizo, Mary Fafutis Morris y Jorge Segura Ortega, investigadores del Centro Universitario de Ciencias de la Salud (CUCS) de la UdeG, evaluaron los efectos benéficos de la inulina en el organismo al aprovecharla como suplemento alimenticio. De esta forma, determinaron que el carbohidrato reduce los niveles de amonio en personas con cirrosis hepática, lo que permite aliviar algunos de los síntomas asociados a la condición.

Delgado Rizo explicó que una de las complicaciones de la cirrosis hepática es el aumento de los niveles de amonio en el organismo, un compuesto que se genera en condiciones fisiológicas normales debido a las bacterias intestinales y a los procesos metabólicos de sustancias nitrogenadas en el cuerpo, como las proteínas.

El amonio afecta las capacidades motoras y cognitivas del cerebro, lo que puede desencadenar encefalopatía hepática; pero un hígado sano lo metaboliza y lo convierte en urea, que después es eliminada por la orina. Rizo señala que la inulina ingerida se usa como alimento para las bacterias, produciendo un cambio en la microbiota del intestino que ayuda a reducir y absorber el amonio.

Para probar los efectos de este carbohidrato, los investigadores administraron inulina como suplemento alimenticio en algunos pacientes.

El estudio implicó analizar los niveles de amonio de dos grupos de personas. A uno se le pidió ingerir inulina disuelta en agua tres veces al día, y al otro lactulosa, una sustancia comercial utilizada para disminuir el amonio en el torrente sanguíneo.

Hicimos los análisis, recopilamos los datos de cada grupo y descubrimos que la inulina de agave disminuía más los niveles de amonio que la lactulosa, y además, el costo económico de este suplemento para los pacientes era muy bajo”, detalló la especialista Fafutis Morris, a cargo de la investigación inmunológica dentro del trabajo.

La investigadora destacó que la inulina no es un medicamento ni cura la hepatitis, y dentro del proyecto solo contemplaron analizar la disminución de amonio, pero aseguró que el siguiente paso es conocer si dicho suplemento alimenticio también posee algún beneficio en las funciones inmunológicas, y que ahondarán en sus mecanismos moleculares.

El proyecto comenzó en 2010 gracias a la convocatoria del Fondo Sectorial de Investigación en Salud y Seguridad Social, una iniciativa apoyada por la Secretaría de Salud federal (SSA), el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) y el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT).

Los resultados del estudio derivaron en una solicitud de patente, cuyo fin es registrar el uso de la inulina como suplemento alimenticio contra manifestaciones clínicas causadas por la cirrosis hepática.

Fafutis Morris enfatizó que ahora solicitarán fondos para profundizar en los mecanismos de la reducción de amonio, buscar otras propiedades y reivindicaciones de la patente, así como el apoyo de empresas interesadas en generar tecnología para la producción de este suplemento.

 

Vía: Agencia Informativa CONACYT