Investigadores de la Universidad Estatal de Carolina del Norte han desarrollado una nueva técnica que les permite evaluar la exposición a la radiación en aproximadamente una hora utilizando un material aislante que se encuentra en la mayoría de los aparatos electrónicos modernos. La técnica se puede utilizar para clasificar los casos médicos si se presenta un desastre radiológico.

Si hay un gran evento radiológico en un área poblada, sería difícil o imposible tratar a todas las personas que potencialmente podrían tener el síndrome de radiación aguda“, dijo Robert Hayes, profesor asociado de ingeniería nuclear en la Universidad Estatal de Carolina del Norte (NC State) y primer autor del estudio. “Necesitaría poder averiguar quién estuvo expuesto a suficiente radiación para requerir tratamiento“.

El enfoque se basa en probar los materiales cristalinos aislantes que se encuentran en muchos aparatos, desde unidades de disco USB hasta teléfonos inteligentes. Debido a que la técnica es de alto rendimiento, exacta y precisa, puede evaluar adecuadamente la exposición de un individuo en aproximadamente una hora, aseguró Hayes. Los métodos previos pueden tomar semanas.

Dado que los proveedores de salud tienen una ventana de una a dos semanas para comenzar a tratar a las víctimas del síndrome de radiación aguda, la técnica debería ser suficiente para identificar qué pacientes requieren la atención necesaria“, indicó Hayes. “No solo podría identificar casos individuales de síndrome de radiación aguda, sino que además ayudaría a las autoridades a determinar qué áreas geográficas recibieron la mayor cantidad de radiación“.

Pero no se trata solo de identificar a aquellos que requieren atención“, agregó Hayes. “Por ejemplo, nuestra técnica podría ser útil en un lugar como Fukushima, para tranquilizar la mente de las personas. Es como tener tu propio detector de radiación personal“.

La técnica requiere que el aislante sea retirado del dispositivo electrónico y se limpie. Luego, la muestra se coloca en un lector de luminiscencia estimulada térmicamente, que recopila espectros relacionados con el número de electrones encontrados en los defectos inherentes a la estructura cristalina de la muestra. Los datos espectrales se introducen en un algoritmo personalizado que calcula la exposición a la radiación de la muestra.

Esta técnica requiere equipo especializado y experiencia, por lo que no es algo que la mayoría de las localidades tendrían a la mano“, comentó Hayes. “Pero laboratorios como el mío podrían realizar las pruebas y proporcionar a las autoridades buenos datos muy rápidamente. Además de NC State, sé que hay otro laboratorio con experiencia e infraestructura relevantes en la Universidad Estatal de Oklahoma, y uno en Dinamarca, aunque probablemente haya otros“.

El experto destacó que, con suerte, la técnica no será necesaria durante mucho tiempo, quizás solo una vez, pero resaltó la importancia de desarrollar estas herramientas antes de que sean necesarias.

El trabajo “Dosimetría retrospectiva a nivel de fondo natural con resistencias de tipo comercial montadas en superficies”, (Retrospective dosimetry at the natural background level with commercial surface mount resistors) se publicó en la revista Radiation Measurements.

 

Vía: North Carolina State University