Científicos de la Universidad de Granada (UGR) participaron en el estudio genómico más grande de gusanos intestinales hasta la fecha, lo que abre nuevos caminos en el tratamiento de las enfermedades parasitarias. El trabajo se centró en los parásitos helmintos, gusanos intestinales que causan enfermedades crónicas y debilitantes en humanos y animales.

La investigación, publicada en la revista Nature Genetics y realizada por un equipo internacional liderado por expertos del Instituto Sanger de la Universidad de Cambridge, se basó en la secuenciación masiva de 81 especies de helmintos. Además, incluyó la identificación de seis mil familias de genes asociados con los mecanismos patógenos involucrados en las enfermedades parasitarias.

Los padecimientos causados por estos helmintos afectan a más de dos mil millones de personas en el mundo y dan lugar a enfermedades como la esquistosomiasis, la teniasis, la hidatidosis o la filariariasis. Muchas de ellas se llaman enfermedades desatendidas, y afectan a las poblaciones más vulnerables y desfavorecidas. En la actualidad, no existen vacunas disponibles para combatirlas y hay pocos medicamentos disponibles para tratarlas, incluso con un alto riesgo de generar resistencia.

Desde 2011, los científicos que participan en este trabajo han llevado a cabo la secuenciación masiva de 81 especies de helmintos, cuyos genomas han sido anotados y comparados, prediciendo 1.6 millones de proteínas. También identificaron alrededor de 6,000 familias de genes asociados con los mecanismos patógenos involucrados en estas enfermedades.

Tomando como base la comparación de los 81 genomas, los investigadores construyeron un mapa con las vías metabólicas que siguen estos parásitos, determinando nuevos blancos terapéuticos para combatirlos.

En la última parte del trabajo, si hizo una simulación computacional con más de cinco mil compuestos, permitiendo identificar nuevos fármacos activos.

Durante los últimos ocho años, 54 instituciones de 16 países (6 europeas, 4 estadounidenses, 4 asiáticas, 1 africana y 1 en Oceanía) participaron en la investigación.

El profesor de la UGR, Antonio Osuna, destacó que gracias a este análisis pudieron descubrir una serie de nuevas familias de genes que participan en la evolución hacia la vida parásita.

Además, se identificaron y compararon las familias de genes implicados en la evasión de las respuestas inmunitarias del huésped, los genes que codifican las proteínas que permiten que el parásito migre a través de los tejidos del huésped o que permiten que el parásito se alimente.

También identificaron genes que podrían usarse para el diseño y desarrollo de nuevos medicamentos que actúen específicamente contra estos organismos parásitos.

 

Vía: Notimex