De acuerdo con una nueva investigación, las mujeres con epilepsia del lóbulo frontal son mucho más propensas a tener un aumento de las convulsiones durante el embarazo que las que tienen epilepsia focal o epilepsia generalizada.

Los médicos deben vigilar a las mujeres con epilepsia focal —especialmente a aquellas con epilepsia del lóbulo frontal— más de cerca durante el embarazo, porque mantener el control de las convulsiones es particularmente difícil para ellas“, indicó la doctora Paula Voinescu, autora principal del estudio y neuróloga del Hospital Brigham and Women en Boston, Estados Unidos.

Como sabemos por otras investigaciones, las convulsiones durante el embarazo pueden aumentar el riesgo de peligro y retrasos en el desarrollo neurológico del bebé“, agregó Voinescu en un comunicado de prensa de la American Epilepsy Society.

En la epilepsia del lóbulo frontal, las convulsiones comienzan en la parte frontal del cerebro. En la epilepsia focal, las convulsiones comienzan en un área del cerebro. En la epilepsia generalizada, las convulsiones afectan a ambos lados del cerebro.

Los científicos analizaron 114 embarazos entre 99 mujeres con epilepsia y encontraron que las convulsiones aumentaron durante el embarazo entre el 53 por ciento de las que tenían epilepsia en el lóbulo frontal, el 22.6 por ciento de las que tenían epilepsia focal y el 5.5 por ciento de las que tenían epilepsia generalizada.

En comparación con el tiempo previo al embarazo, las convulsiones fueron más numerosas nueve meses después del parto entre el 20 por ciento de las mujeres con epilepsia del lóbulo frontal, el 7 por ciento con epilepsia focal y el 12 por ciento con epilepsia generalizada.

Los investigadores también hallaron que un aumento en las convulsiones tiende a ocurrir entre las mujeres que toman más de un medicamento para la epilepsia. Además, descubrieron que para las mujeres con epilepsia del lóbulo frontal era más probable que el aumento de las convulsiones comenzara en el segundo trimestre del embarazo.

Se sabe que la epilepsia del lóbulo frontal es difícil de manejar en general y, a menudo, resistente a la terapia, pero no está claro por qué las convulsiones empeoraron entre las mujeres embarazadas, ya que el nivel de medicación en la sangre se consideró adecuado”, apuntó Voinescu.

Hasta que más estudios aporten orientación sobre el tratamiento, los médicos deben controlar cuidadosamente a sus pacientes embarazadas que tienen epilepsia focal, para vigilar si sus ataques aumentan pese a tener niveles adecuados en sangre y luego ajustar su medicación si es necesario“, concluyó.

El estudio de carácter preliminar se presentó ayer durante la reunión anual de la American Epilepsy Society, en Nueva Orleans.

 

Vía: Health Day News