Actualmente existe un debate sobre la relación entre la osteoartritis de rodilla y la terapia hormonal (TH), con estudios a pequeña escala que aportan resultados mixtos. Ahora, un nuevo estudio a gran escala realizado en Corea revela que las mujeres que recibieron TH mostraron una prevalencia significativamente menor de artrosis sintomática de rodilla en comparación con aquellas que no tomaron hormonas. Los resultados se publicaron en línea en la revista Menopause.

La osteoartritis es el trastorno musculoesquelético más común en las personas mayores y es la principal causa de dolor y discapacidad física. Causada por cambios degenerativos en las articulaciones, afecta más a las mujeres que a los hombres, y su incidencia es particularmente elevada durante la menopausia. Debido a que el estrógeno tiene un efecto antiinflamatorio en altas concentraciones, se ha planteado la hipótesis de que los cambios hormonales en las mujeres, especialmente la disminución de los niveles de estrógeno, pueden conducir a un aumento de la osteoartritis después de la menopausia.

Debido a que la rodilla es la articulación más comúnmente afectada, la osteoartritis de rodilla se ha convertido en el foco de varios estudios relacionados con la efectividad de la TH. Los tratamientos más comunes para la osteoartritis de rodilla incluyen cirugía o medicamentos antiinflamatorios no esteroideos, los cuales están asociados con riesgos que incluyen complicaciones quirúrgicas o trastornos gastrointestinales.

Varios estudios pequeños han demostrado que la TH no solo reduce los cambios histológicos en el cartílago involucrado en la osteoartritis, sino que además reduce el dolor crónico. No obstante y hasta la fecha, ninguna investigación a gran escala había examinado el papel de la TH en la osteoartritis de rodilla sintomática. Este último trabajo fuera de Corea se basa en datos de casi 4,800 mujeres posmenopáusicas, y llegó a la conclusión de que la prevalencia de osteoartritis de rodilla fue significativamente menor en las participantes que usaban TH que en aquellas que no tomaban hormonas. Sin embargo, los autores notaron que se justifica una investigación adicional para ajustarse a otras variables como la edad y el índice de masa corporal.

Los resultados del estudio aparecen en el artículo “Artrosis de rodilla y terapia hormonal para la menopausia en mujeres posmenopáusicas: un estudio transversal a nivel nacional” (Título original: Knee osteoarthritis and menopausal hormone therapy in postmenopausal women: a nationwide cross-sectional study).

Las usuarias previas y actuales de la terapia hormonal tuvieron una prevalencia más baja de osteoartritis de la articulación de la rodilla, lo que sugiere que la terapia hormonal puede proteger contra dicha osteoartritis“, señaló la doctora JoAnn Pinkerton, directora ejecutiva de la Sociedad Norteamericana para la Menopausia (NAMS). “Este estudio sugiere que el estrógeno tomado en la menopausia puede inhibir el daño al cartílago y reducir el deterioro de la rodilla que se observa en las radiografías“.

 

Vía: The North American Menopause Society (NAMS)