La toxina botulínica o botox tiene otros usos más allá de realzar los labios y minimizar las arrugas faciales. Ahora, un grupo de científicos afirma que puede ayudar a prevenir la fibrilación auricular después de una cirugía de corazón.

La fibrilación auricular, un ritmo cardíaco anormal, es común después de este tipo de cirugía y está relacionada con el accidente cerebrovascular y la insuficiencia cardíaca. Pero dos nuevos estudios sugieren que las inyecciones de botox durante la cirugía congelan temporalmente los grupos de nervios en el corazón, previniendo la peligrosa complicación.

En un estudio, el botox se inyectó en las almohadillas de grasa cerca de cada vena pulmonar, y redujo las probabilidades de fibrilación auricular en un 64 por ciento.

El efecto duró más de tres años, mucho después de que el botox se disipara, dijo el doctor e investigador principal Jonathan Steinberg.

La fibrilación auricular generalmente alarga las estadías en el hospital y puede tener complicaciones. Se han probado otros medicamentos, pero no se han obtenido resultados que sean sólidos y confiables, y no existe un tratamiento estándar“, apuntó Steinberg, quien es director del SMG Arrhythmia Center en el Summit Medical Group, en Nueva Jersey, Estados Unidos.

En su estudio, 60 pacientes sometidos a cirugía de derivación cardíaca fueron asignados aleatoriamente para administrarles botox o un placebo inactivo. Todos recibieron monitores cardíacos implantables para rastrear la aparición de fibrilación auricular.

Según los investigadores, en el grupo de botox, el riesgo de fibrilación auricular disminuyó inmediatamente después de la cirugía, y tal disminución se multiplicó por cinco a nueve veces cada año durante los tres años de seguimiento.

Además, mientras se les daba seguimiento, un número significativamente menor de receptores de botox fueron hospitalizados por fibrilación auricular o para recibir el tratamiento necesario, en comparación con el grupo de placebo.

La toxina botulínica bloquea las señales que envían los nervios a los músculos. Es una herramienta bien conocida en el campo de la cirugía estética y algunos médicos la usan para tratar trastornos neurológicos, como migraña, sudoración excesiva y problemas de los músculos oculares.

En una cirugía de corazón, Steinberg observó que el medicamento parece interrumpir el “tráfico neuronal cardíaco”, por lo que cree que los hallazgos sugieren un nuevo enfoque de tratamiento.

En el otro estudio, el doctor Nathan Waldron y sus colegas asignaron al azar a 130 pacientes para recibir una inyección de botox o placebo mientras se sometían a una cirugía de derivación cardíaca.

Inyectar toxina botulínica en las almohadillas de grasa que rodean el corazón durante la cirugía cardíaca podría ser una estrategia prometedora para reducir la fibrilación auricular después de la cirugía cardíaca, pero se necesitan más estudios“, expresó Waldron, profesor asistente de anestesiología en la Universidad de Duke.

Los investigadores encontraron que la reducción en el riesgo de fibrilación auricular en el grupo de botox no fue estadísticamente significativa —solo de un 11 por ciento—, pero los episodios fueron más cortos y menos graves. Este hallazgo podría deberse al pequeño tamaño del estudio, destacó el equipo de Waldron.

Por su parte, el doctor Gregg Fonarow, director del centro de cardiomiopatía de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA) y codirector del programa de cardiología preventiva de dicha institución, mencionó que el desarrollo de estrategias efectivas y seguras para reducir el riesgo de fibrilación auricular después de una cirugía ha sido un desafío.

Estos nuevos estudios, aunque son de tamaño modesto, sugieren que existe la posibilidad de que la inyección de grasa epicárdica de la toxina botulínica se realice durante la cirugía cardíaca para reducir el riesgo de fibrilación auricular posoperatoria“, subrayó Fonarow.

Sin embargo, se requieren estudios adicionales con un mayor número de pacientes, agregó.

Los trabajos fueron publicados recientemente en la revista HeartRhythm.

 

Vía: Health Day News